Elizabeth Alice Austen (17 de marzo de 1866 – 9 de junio de 1952) fue una fotógrafa estadounidense, pionera de la fotografía en muchos ámbitos.

Seguramente muchos/as de vosotros ya la conoceréis, para otros será un descubrimiento, como para mí; porque aunque ya sabía de ella no deja de asombrarme la viveza de su legado. Cada vez que repaso su figura descubro algo nuevo, espero que disfrutéis con ella de la misma manera que disfruto yo.

(Autorretrato. 1892)

El hogar: Clear Comfort. Staten Island a finales del siglo XIX
Sobre una ladera en pendiente con vistas al estrecho de Verrazano de Nueva York está situada Clear Comfort, una encantadora casa de principios del siglo XVIII que de una humilde granja se transformó en una confortable mansión de estilo Gothic Carpenter, el peculiar estilo arquitectónico norteamericano que adapta el estilo gótico europeo a las construcciones en madera.

Esa casa es hoy la sede de la casa museo Alice Austen House porque en ella creció y vivió hasta que fue desahuciada, esta sorprendente fotógrafa cuya obra anduvo medio perdida, aunque nunca del todo olvidada, hasta que al final de su vida fue redescubierta; allí aprendió y experimentó con la fotografía de una manera prácticamente autodidacta desde que en 1876, cuando Alice tenía 10 años, su tío Oswald Muller, capitán de barco, trajo una cámara fotográfica de uno de sus viajes. Oswald le enseñó el manejo de la cámara y su otro tío Peter, profesor de química, a trabajar con los productos para revelar los negativos en placas de vidrio y realizar copias a papel. No había agua corriente en la casa, así que Alice lavaba sus impresiones fotográficas en la bomba de agua del jardín.

 

(Fotografía de Alice Austen, 1885. Una doncella recrea como se lavan las impresiones.)

 

(Abuelo y barcos en la bahía. 1888)

Entre el ajetreo de los barcos pasando por la bahía y los amplios jardines de la casa, Alice desarrolló su afición. A los 18 años ya era una experta del medio, dominando la luz y la composición como se aprecia en las exquisitas placas de los interiores de la casa o esas del crepúsculo frente al mar.

Alice fotografiaba incansable el paisaje y el paisanaje que le rodeaba; la vida de una alta sociedad despreocupada en la que las reuniones de familiares y amigos jugando al tenis, los paseos en bicicleta, los picnics en la playa, las fiestas de disfraces, los tés, o su perro Punch llenaban las horas del día. Ese es el mundo de Alice, un universo lúdico, en el que la principal preocupación era como pasar el tiempo libre. Dentro de todo este trajín la toma de fotografías formaba parte del juego, y aunque estamos en la alta burguesía neoyorkina de finales del XIX, en un país en el que ya había cámaras de rollo, el hecho fotográfico era algo novedoso y exótico, y tanto Alice como sus modelos se prestaban a ello con entusiasta complicidad. La que ahora, pasados los años, nos asombra y nos conmueve.

El “Darned Club”

 

(The Darned Club. 1891)

Este “condenado” club no es un lugar, no es un club de señoritas de Staten Island tal como indican algunas reseñas de la red; “The Darned Club”; es, en principio, el título de una fotografía, una de las más famosas de la colección Austen. Según nota de Alice “… así es como lo llamaron los chicos”, los chicos que no entendían la amistad entre las mujeres, el afecto y la complicidad que se demostraban, y llamaban así, de una manera despectiva, a su grupo de amigas; las cuatro que aparecen en esta foto: la propia Alice, Trude Eccleston, Julia Marsh y Sue Ripley. Trude Eccleston aparece en otra curiosa fotografía de Alice: “Trude y yo” en la que están las dos fumando, en enaguas y con unas máscaras.

 

“Trude y yo”. 1891.

Nota de Alice: “Seguramente estuvimos lamentables ese día, no teníamos mucha idea de lo que era fumar, pero nos parecía elegante”

Estas imágenes son de las más antiguas, por no decir las primeras, que se conocen en las que aparecen mujeres en actitudes cariñosas, incluso amorosas; no hay muchas en su colección pero son las que han trascendido y las que han convertido a Alice Austen en un icono dentro de los grupos LGTB norteamericanos. Estas y las de su gran amor: Gertrude Amelia Tate (1871-1962), una maestra y profesora de baile a la que conoció con 33 años y que se convirtió en su compañera de por vida. Juntas vivieron en Clear Confort desde 1917, sin ocultar su relación lésbica y pasando por duros avatares, incluida la fuerte oposición de sus familias; ni siquiera respetaron el ser enterradas juntas.

 

Gertrude. 1917. (El año en el que se fueron a vivir juntas a Clear Confort)

Las fiestas, los bailes de disfraces, las reuniones para tomar el té o jugar a las cartas… les gustaba divertirse, hacer deporte, ir de excursión. Muchos de esos momentos fueron registrados con escasa conciencia de lo “inadecuadas”; que pudieran resultar algunas de esas imágenes fuera de su entorno más íntimo. Sabían que eran tabú, sí, pero en su ánimo no estaba escandalizar sino experimentar con picardía y hasta cierta ingenuidad. Alice Austen fue una de las primeras fotógrafas estadounidenses en salir fuera de los límites de un estudio, en realidad nunca estuvo en uno, aunque algunas de sus fotografías, las que hizo a sus amigos y amigas sí simulan juegos y teatrillos.

 

(Exasperación. Fotografía estereoscópica sin fecha)

 

Fuera de su intimidad

Pero llegó un momento en el que la curiosidad de Alice pedía más terreno y de fotografiar su entorno pasó a salir con su pesado equipo a las calles de Nueva York para fotografiar la vida de una ciudad que se transformaba vertiginosamente con el cambio de siglo. Alice es una fotógrafa de la cotidianidad; en conjunto, su fotografía se define como fotografía documental, lo que ahora llamaríamos fotoperiodismo, con una mirada fresca y natural. No parece que tuviera pretensiones de convertirse en profesional, no tenía necesidad de trabajar, y ni aun en los malos tiempos vio la fotografía como un medio para ganarse la vida aunque sí fue objeto de algunos encargos. Como cuando tomó una extensa serie de fotografías a instancias del Dr. Doty del Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos de la “Isla de Cuarentena” donde eran recluidos los inmigrantes enfermos antes de ser admitidos en el continente. O el peculiar trabajo para ilustrar un libro de su amiga Violet Ward (“Bicycling for Ladies”. 1896) donde se mostraba como montar en bicicleta; no está claro que percibiera emolumento alguno por estos trabajos.

 

(Aprendiendo a ir en bicicleta. 1896)

Otra serie extraordinaria es la “Street Types of New York”. A diferencia de otros fotógrafos urbanos que trabajaron en Nueva York a fines del siglo XIX, Austen no se propuso documentar especialmente el deterioro o la pobreza, ni buscó a los habitantes más insólitos de la ciudad, se centró en fotografiar a los transeúntes y gentes trabajadoras. Fotos callejeras de los viajeros e inmigrantes en los muelles, de carteros, limpiabotas, vendedoras en mercadillos, barrenderos, guardias… sus “tipos de Nueva York”. Pocas fotos robadas, sus modelos posan con desparpajo y sin pudor delante de la cámara de una manera consciente, lo cual dota a esas gentes de una serena dignidad, con naturalidad, la constante en su obra; la empatía para con sus modelos traspasa el papel. Algunas de esas fotografías fueron publicadas en revistas y postales.

(Vendedoras de huevos. 1895)

 

(Curioso inmigrante y vendedora de galletas pretzel. 1896)

 

(Removiendo nieve y hielo. 1893)

 

De los buenos tiempos al crack del 29

Y así pasan los años de bonanza; entre fotos, fiestas, viajes por Europa, siempre con las cámaras encima, viviendo cómodamente de las rentas de la herencia de su abuelo. Todo cambia drásticamente en 1929 cuando el desplome de Wall Street acabó con sus inversiones, y sí, el crack golpeó duramente a toda la sociedad, incluidos ciertos sectores de las clases altas, aunque naturalmente no con el terrible impacto que supuso para las clases trabajadoras. Alice tenía recursos para estirar su fortuna, y lo hizo vendiendo la plata, las pinturas o muebles de la mansión, incluso montaron junto con Gertrude un salón de té en la casa, pero con poco éxito. Las facturas se acumulan, se hipoteca la propiedad y finalmente se pierde en 1945, año en que fue desahuciada; Alice contaba con 79 años.

 

(Alice y Gertrude. 1944. Fotografía de Richard O’Cannon,)

Cuando se ve obligada a dejar Clear Confort vende todo lo que quedaba, pero antes pide a Loring McMillen de la Sociedad Histórica Staten Island ayuda para clasificar las cosas. Entre todos esos enseres se encuentra su tesoro de miles de negativos en placas de vidrio que el guardó y fue almacenado en el sótano del antiguo palacio de justicia en Richmondtown. Alice se traslada a un pequeño apartamento, y con el tiempo a un hogar de ancianos. Mientras tanto la familia de Gertrude acepta acogerla en su hogar, pero solo a ella, sin Alice. En 1950, cuando ya no podía permitirse el lujo de pagar la estancia en ese hogar, se declaró insolvente y fue admitida en una casa estatal para ancianos desamparados.

 

El rescate del archivo

Ese mismo año Oliver Jensen, editor que trabajaba en un proyecto de historia de las mujeres estadounidenses envió una carta a varias sociedades históricas y archivos en busca de imágenes relacionadas con el tema. La Sociedad Histórica de Staten Island, sugirió al editor que revisara las cajas de negativos sin catalogar de Alice. Jensen, consciente del valor de esa colección, incluyó varias de las fotos en el libro y también escribió un artículo de ocho páginas en la revista Life. Los ingresos para Alice fueron suficientes para trasladarse a un nuevo hogar de ancianos.

 

(Alice Austen con Oliver Jensen. 1951)

 

En el otoño de 1951 Alice fue la invitada de honor en el museo Richmondtown para inauguración de una exposición de sus fotografías, que se denominó “Alice Day Austen”. En una entrevista ella declaró: “Estoy feliz porque que lo que antes me causó tanto placer, ahora da placer a otras personas”. Un año después murió plácidamente mientras dormía. Hay que señalar que Alice era una fotógrafa muy metódica, y su archivo contiene notas muy precisas en las que comenta el tipo de luz o la hora en la que fue tomada la imagen, nombres, fechas , lugares, o detalles que le llamaban la atención como esa nota de la fotografía de una vendedora de periódicos: “Los espléndidos sombreros se usaban también en las actividades humildes de la vida, incluso en el trabajo en la estación de la Sexta Avenida”.

 

Vendedora de periódicos. 1895

 

La casa museo “Alice Austen House”: Clear Comfort, Staten Island, Nueva York

A día de hoy Alice se mostraría orgullosa y sobre todo agradecida al ver la transcendencia que ha alcanzado su legado. No es para menos, porque el museo en el que hoy se ha convertido su hogar es un ejemplo de cómo ha de gestionarse un fondo de esta categoría. Casi se perdió en la década de 1960 azuzado por la especulación inmobiliaria pero un grupo de ciudadanos realizó un serio esfuerzo para salvar la casa y los terrenos. La restauración se inició en enero de 1984 y se completó en abril de 1985. Debido a su importancia histórica, la Casa Alice Austen se incluyó en el Registro Nacional de Lugares Históricos en 1970, y fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1993. Gracias a las fotografías de Alice se ha podido restaurar con gran exactitud.

Mención aparte merecen las diversas actividades que se realizan en el museo. Aparte de la función de recopilar la obra disgregada de Alice, se realizan exposiciones temporales acordes con los contenidos del fondo, con temáticas tan dispares que van desde la sociedad neoyorkina hasta la jardinería y naturalmente una intensa colaboración con grupos pro derechos LGTB norteamericanos, como el Pride Center of Staten island o el Stonewall Consortium; visitas guiadas, acciones didácticas para escolares, talleres de fotografía y facilidades para seguir investigando en su archivo. En cuanto a la financiación, además de recibir subvenciones públicas, aceptan donaciones y patrocinios, desde 10 dólares, y se alquila para todo tipo de eventos, como bodas, presentaciones de libros o representaciones teatrales.

Todo aparece puntualmente en su magnífica web, que ha sido la fuente principal de este artículo tanto para el texto como para las fotos. Lo más difícil ha sido seleccionar las fotos que lo ilustran, ¡son tantas y tan sugerentes las imágenes de su fondo! Pero… no se corten, y anímense a navegar por Clear Comfort, merece la pena.

Fuentes principales:
Página web de Alice Austen House : https://aliceausten.org/
Blog en el New york Times: https://lens.blogs.nytimes.com/2013/07/18/alice-austens-type-of-town/
Publicaciones sobre la obra de Alice Austen:
“The Positive Image: Women Photographers in Turn-of-the-Century America”. Jane Gover. 1988 ( un estudio sobre las mujeres fotógrafas de América de principio de siglo)
“Alice world” Ann Novotny. 1976

Alegría Lacoma Lanau, Noviembre de 2018.


Alegria Lacoma