La experimentación con la fotografía analógica es todo un mundo. Cada día aparecen técnicas nuevas para disparar, cámaras estenopeicas hechas con materiales cotidianos (como las cajas de cerillas de Pinhole Barcelona), trucos caseros para revelar carretes con cerveza… ¡De todo!

Hace ya unos meses se cruzó en mi camino algo llamado DIY redscale, que no es otra cosa que un carrete de película redscale hecha en casa. En este post compartiré mi experiencia, las fotografías resultantes y una guía para hacer redscale en casa.

Redscale es el nombre que recibe la técnica de disparar un carrete por el lado opuesto al que se usa habitualmente. Se trata de girar la película para que la capa sensible al rojo se exponga primero, en lugar de la azul como pasaría si disparáramos el carrete de la forma tradicional.

Actualmente hay empresas como Lomography a través de las cuales se puede comprar película redscale ya preparada para conseguir el efecto rojizo típico de esta técnica. Pero lo que hoy nos ocupa aquí es el redscale casero.

La primera vez que oí hablar de esta técnica fue a finales de 2013 y, después de leer varios trucos para hacer DIY redscale, me puse manos a la obra. Como era una novata de pies a cabeza le pedí ayuda a mi amiga Silvia Holgamydear (ciao amica!), una experta en fotografía analógica . Nos hicimos con un carrete 35mm de 800ISO –para compensar la pérdida de luz que conlleva esta técnica- y otro ya vacío, en el cual todavía quedaba una lengüeta de carrete sobrante. También cogimos un poco de celo (mejor que la cinta adhesiva), unas tijeras y nos fuimos en busca de una bolsa oscura (de esas con manguitos). ¡Ahí empezó todo!

Es muy sencillo convertir un carrete ordinario en redscale, pero lo más importante es hacerlo en la más absoluta oscuridad.

¿Cómo se gira la película?

  • Asegurarse que el carrete vacío todavía tiene un par de centímetros de película.
  • Coger el carrete nuevo y cortar con las tijeras por la parte estrecha de la película (la lengüeta) para conseguir que el extremo del carrete queda recto.
  • Poner los carretes uno al lado del otro para comprobar que uno de ellos está del revés (quedarán opuestas la parte mate de uno y la brillante del otro).
  • Unir bien las dos películas con el celo.
  • Enrollar la película en la chasis vacío y cuando estén a punto de tocarse los dos chasis, cortar la película (sin apurar mucho entre carcasa y carcasa).
  • Una vez se tenga la película girada en el chasis viejo, cortar el extremo de la película en forma de lengüeta (como viene por defecto) para poderlo meter bien en la cámara.

Es importante recordar que cuando se usa película redscale casera se pierden puntos de luz y hay que configurar el ISO de la cámara correctamente. Si se usa un 400ISO, la película en redscale quedará en 200ISO, por ejemplo. Si lo que nos va es el riesgo, cabe saber que variando el ISO de la cámara también variarán los tonos de las fotografías según la entrada de luz. Desde un rojo potente hasta un amarillo, pasando por tonos muy interesantes. ¡Cuestión de experimentar!

Aquí podéis ver algunas de las imágenes resultantes del experimento. Fueron tomadas a finales de 2013 en Viena durante un día bastante soleado. Veréis que hay diferentes tonalidades de colores, según la intensidad de la luz.

Karlskirche Vienna

 

Cafe Pavillon

 

Käseland

 

naschmarkt

 

Río Donau


Claudia Frontino

Periodista y aprendiz de fotógrafa. Descubriendo el mundo analógico a pesar de ser hija de la era digital.