A día de hoy todavía debe quedar mucha gente que no ha oído hablar nunca de Vivian Maier, la niñera que hacía fotos mientras cuidaba niños y niñas de Chicago. Convertida ahora en referente de la fotografía de calle del siglo XX, Maier pasó 40 años fotografiando sin que la mayoría de sus allegados lo supiera.

A día de hoy seguramente también haya mucha gente que no sepa que el trabajo de Maier fue descubierto de casualidad en una subasta en 2007. El afortunado en encontrar los 100.000 negativos de Maier fue John Maloof, un joven que buscaba fotografías para ilustrar el libro que escribía sobre Chicago, y que pagó 380 dólares por las cajas llenas de tesoros sin revelar.

Finding Vivian Maier es el documental que abre al gran público la vida, los misterios y secretos de esta niñera tan peculiar. Un documental que competirá por un premio Oscar en unos días –igual que La Sal de la Tierra-, y que no solamente muestra la obra fotográfica de esta neoyorquina criada en Francia; también deja al descubierto sus manías y rarezas.

Un documental que, para desgracia de muchos y quizás para alivio de Maier, deja sin resolver aspectos clave de su vida. Misterios que se llevó con ella a la tumba en 2009 y que ayudarían a entender su excéntrica personalidad y darían respuesta a muchas de las preguntas que se hace uno después de ver el documental.

¿Para qué guardaba cientos de periódicos, cartas, recibos y facturas? ¿Por qué pedía que pusieran cerrojo en su habitación? ¿Por qué daba nombres falsos? ¿Por qué no enseñó su obra? ¿Por qué pasó desapercibida tantos años?

Conocida por sus excentricidades, pero principalmente por su genialidad disparando, la Mary Poppins de la fotografía –como algunos ya la llaman-, es en la actualidad una figura de estudio, negocio y admiración.

Los afortunados que hayan visto el documental son ahora testigos de la vida de alguien que nunca quiso ser el centro de atención. Serán cómplices de la fama que Vivian Maier no quiso conocer, pero que la ha llevado a ser un referente de la fotografía.