Hay muchas formas de vivir la Fotografía; una parte la vivimos de forma viciosa: necesitamos cada día un buen chute de fotografías. El día que no podemos consumirlas ya andamos temblorosos por la abstinencia. Es una gran alegría padecer esta enfermiza afición de devorar imágenes, por el gran placer visual que nos proporciona.

Y el “vicio no se cura”, como decía Maruja Guerrero, prostituta del barrio Chino de Barcelona, “de alta cuna, políglota, pianista, vamos, que no lo hacía por dinero”.

Pues genial que no se cure porque yo ando siempre con miedo de que un día al despertar no sienta esta atracción tan fuerte por ver fotos.

 

 

Y para muestra un botón: esta fotografía aquí subida la compré hace pocas semanas. Es un retrato de una niña del gran fotógrafo valenciano Antonio García Peris (1841-1918).

Me parece sencillamente extraordinaria; una fotografía redonda a la que no se le escapa nada. No en vano, hablamos de un maestro de la Fotografía y bien se nota en este retrato. Me gusta absolutamente todo, hasta el más mínimo detalle: la mirada de la niña y la expresión seria pareciendo más mayor de la edad que debía tener, la posición de las manos (en especial la que está apoyada en el respaldo de la silla), la vestimenta (destacando el sombrero), la silla (a medida de la pequeña modelo), la sencillez de los elementos, y hasta la tonalidad sepia que la hace más cálida y antigua. En definitiva, la mire por donde la mire, me produce un goce visual enorme.

Y pasan los días, y vuelvo a mirar este retrato, y otra vez lo mismo, paso un buen rato con la mirada entregada y enganchada de nuevo en el pequeño cartón. Es algo que me sorprende sobremanera: si ya la tengo más que repasada ¿cómo puede ser que vuelva a embelesarme con el mismo entusiasmo que la primera vez que la vi?

En una entrevista de hace años en la radio al fotógrafo Jordi Socías, le preguntaron qué consejo les daría a los que se iniciaban en la Fotografía, respondió Socías: “que se obsesionen con ella”. Pues eso, si lo recomienda todo un señor fotógrafo, pues a hacerle caso, y dejarnos llevar por esta hermosa y viciosa obsesión de consumir compulsivamente fotografías.

Mari Luz Cámara

Nota: la referencia a Maruja Guerrero esta extraída del artículo de Carles Colspublicado el 18-10-18 en “El Periódico” (digital) sobre Pep Cunties.

 

 

Información del fotógrafo Antonio García Peris:
https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Garc%C3%ADa_Peris


Mari Luz Cámara

Incansable perseguidora de la Fotografía, esa dama que no se deja seducir por cualquiera